Desafiando los estereotipos: Ser joven en países en crisis: el caso de Argentina
por Mónica Markwald y Daniela Pérez Lloveras
Markwald, Lamadrid y Asociados
Presentado en la Conferencia Latinoamericana de ESOMAR. México, octubre 2004
El objetivo de este trabajo es analizar las particulares características que asume, en un país signado por la inestabilidad política, económica y social, un segmento que, por definición meramente etaria, se constituye en lo que comúnmente se denomina como la población joven.
Basado en un estudio cuantitativo de dos olas realizado en 1999 y en el 2003 y estudios cualitativos llevados a cabo en el 2004 a jóvenes entre 14 y 24 años residentes en Buenos Aires, el paper propondrá una resignificación de ciertos atributos asociados frecuentemente y quizás estereotipadamente, a la idea de "joven". Nuestra expectativa es contribuir a una mejor comprensión del impacto de contextos inestables sobre las actitudes y comportamientos de la gente joven para todas las organizaciones dirigidas a este segmento
1. MARCO CONCEPTUAL
Mario Marglis y Marcelo Urresti considerann que, al hablar de juventud hay que tomar en cuenta dos dimensiones: la moratoria vital como “excedente temporal, crédito o plus, capital temporal” por la lejanía respecto a la muerte y la moratoria social o “tiempo en el que pueden retrasar su ingreso a las responsabilidades del mundo adulto” y que la juventud, “como toda categoría socialmente constituida, que alude a fenómenos existentes, posee una dimensión simbólica pero también se debe atender a los aspectos fácticos, materiales, históricos y políticos en los que toda producción social se desenvuelve”.
Desde esta perspectiva, es posible universalizar el concepto de juventud como moratoria vital pero, el acceso a la moratoria social estará condicionada por el entorno social global así como por las diferencias sociales al interior de la misma.
Al respecto, cabe señalar que, en 2003, el 16% de los jóvenes entrevistados en el segmento de 14 a 17 años trabajaba y otro 14% no trabajaba porque no encontraba trabajo. Es decir que, en Argentina, a un 20% de los jóvenes que en otras sociedades responden al mito de la “manifestación dorada” (Braslavsky,1986) , sin angustias, del tiempo de ocio como opuesto al negocio, se les había acabado la moratoria social. (este párrafo estaba antes en otro lugar)
2. BREVE DESCRIPCIÓN DEL CONTEXTO
Nuestro universo de análisis son jóvenes algunos de los cuales nacieron a fines de la década del 70, en una Argentina gobernada por una dictadura militar sangrienta, dieron sus primeros pasos durante la guerra de Malvinas, comenzaron sus experiencias pre-escolares con el advenimiento de la democracia y tenían 10 años cuando se produjo la hiper-inflación registrando una inflación anual del 4.923% y del 1343% al año siguiente (2).
En ese contexto de descalabro económico, nacieron los que al momento de la encuesta del 2003 tenían 14 años.
Entre 1975 y 1999, lapso en el cuál habían crecido los que tenían 24 años en la primera medición del estudio, la deuda externa argentina había pasado de 7.875 millones de dólares a 147.881 millones (www.historiadelpais.com.ar)
Entre Mayo de 1990 y Mayo del 2003, el nivel de desempleo había pasado de 8.6% a 15,6% pasando por un pico del 21,5% en Mayo del 2002 (INDEC)
Todos vivieron, con mayor o menor fortuna, la ilusión del ingreso de la Argentina al Primer Mundo y todos presenciaron como protagonistas o espectadores la crísis institucional, política, económica y social del 2001.
Se podría decir, con cierta ironía, que el cine catástrofe es, en Argentina, un reality show.