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La emigración de argentinos
por Mónica Markwald (marzo 2003)
Por datos publicados se están manejando cifras entre 150.000 y 200.000 argentinos que han dejado el país en los últimos 2 años. Es como si la capital de Formosa se quedara sin población o como si desapareciera la provincia de Santa Cruz o se barriera del mapa al Distrito VII de la Ciudad de Buenos Aires (toda la población que actualmente vive en los barrios delimitados por las avenidas Juan B. Justo, Corrientes, Rivadavia y Boyacá) o al partido de San Fernando del Gran Buenos Aires.
En una encuesta realizada por Markwald, La Madriid y Asociados en Noviembre-Diciembre del 2002 a 1000 personas entre 13 y 65 años, residentes en Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza en la cuál se excluyó el 25% de menores recursos, se obtuvieron los siguientes datos:
El 10% de los entrevistados manifestó tener algún familiar que emigró a otro país en los dos últimos años. Por otra parte, el 4% de los entrevistados dijo que tienen familiares que en esos momentos estaban haciendo trámites para emigrar y un 10% que tiene familiares que están pensando en emigrar aunque todavía no habían comenzado a hacer los trámites correspondientes.
En todo los casos, los porcentajes son significativamente menores en Córdoba y mayores en Mendoza.
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Total
%
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Buenos Aires
%
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Córdoba
%
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Rosario
%
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Mendoza
%
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Tienen familiares
que emigraron
en los últimos 2 años
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10 |
9.6 |
2.9 |
11.2 |
22.2 |
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Tiene familiares
que están haciendo
trámites para emigra
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4.2
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4 |
1.4 |
3.1 |
11.5 |
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Tienen familiares
que están pensando
en emigrar pero aún
no han hecho los trámites
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10
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9.6 |
4.4 |
6.6 |
26.7 |
Es difícil estimar cuántos de los que están haciendo trámites darán el paso concreto y menos aún cuántos de los que están pensando en emigrar comenzarán a hacer las colas en los distintos consulados. En todo caso, estos porcentajes están expresando un deseo producto de una insatisfacción con sus condiciones de vida actuales.
Miles de argentinos son hijos de inmigrantes que llegaron a la Argentina espantados por la miseria o huyendo de los campos de concentración y las guerras conformando la primera generación nacida en este país. Sus historias están plagadas de relatos e imágenes de familiares despidiéndose en puertos, estaciones de tren para luego, en el mejor de los casos, retomar contacto por carta.
El desmembramiento familiar es, sin duda, una marca en sus historias así como en la de aquellos que constituyen segundas y terceras generaciones de argentinos.
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